miércoles 13 de mayo de 2009

Víspera de fiesta.


La novena llega a su fin: nueve días consagrados a una preparación potente de la fiesta de mañana, día 13 de mayo.

Nos paramos a reflexionar sobre el Rosario. Comenzamos por los inicios históricos y la simbología de las 150 avemarías, versión popular de los 150 salmos que rezaban los clérigos y monjes.

A continuación nos fijamos en la centralidad de Cristo dentro de esta devoción mariana. Recordamos que el Rosario es una síntesis del Evangelio y de la vida de Nuestro Señor Jesucristo. Y no hace falta más que fijarse: los misterios contemplados y rezados hablan de Cristo, su ser y actividad y presentan a la Virgen María relacionada con ellos. Pero es que resulta que el nombre de Jesús es la palabra central del rezo de Avemaría.

Y terminamos viendo cómo el Rosario es un reflejo y ayuda para nuestra vida.